“ARREGLAR POR IZQUIERDA”
La señora del mayor de ellos me llamó por teléfono a la mañana.
-Dicen los muchachos si te pueden ver al mediodía, se comunicó el patrón y quiere arreglar por izquierda.
-Está bien que vengan, los espero.
Me sorprendió o tal vez no el desconocimiento de la mujer “Quieren arreglar por izquierda” supongo que se fue de boca. No le recriminé nada después de todo confirmó en su apuro o ignorancia lo que querían hacer. Fue sincera
DANDO VUELTAS EN LA CAMA
La noche previa me la pasé mirando el cielo raso de mi habitación, suspirando y dando vueltas en la cama. Pensando... meditando las palabras que iba a decirles en la entrevista. Lo que decidí fue dejarlos hablar y ver que tipo de argumentos iban a declararme.
La última reunión con el encargado de hablar conmigo me dibujó otra realidad que me hizo indignar con el patrón
-No vamos a reclamar nada, el patrón nos va a blanquear (registrarlos como trabajadores) en un nuevo emprendimiento, nos va a dar $500 a cada uno pero para eso
necesita que vos mandés las liquidaciones y los telegramas de renuncia –habían negociado su reclamo solos y... lo habían hecho mal
-Así, ¿pero a mí quien me paga? –interrogué.
- ¿..........? –no sabía que responder.
-YO NO VOY A REDACTAR NINGÚN TELEGRAMA –se lo dije clarito, proseguí –yo no soy el empleado de este señor así que si no viene acá y habla conmigo no redacto nada.
-Estttaaá bieeennn, looo voooyyy aaa llaaammmaaar –empezó a pestañar y arrastrar las palabras lleno de nerviosismo. Lo observaba detrás del escritorio con frialdad.
PASEN MUCHACHOS...
El abogado de la patronal me había avisado del arreglo por $XX.XXX y mis defendidos me quisieron hacer creer que arreglaron por trabajo registrado y $500. Estaba predispuesto de una manera que no era la ideal.
La hora de la entrevista llegó y sentado desde mi escritorio vi como llegaban a la puerta de mi oficina. Eran sólo dos, otro no se había presentado tal vez llegara más tarde.
-Pasen muchachos –estrechamos nuestras diestras y ya no significa eso de venir desarmados o un gesto de franqueza. Formaba parte de un formalismo.
Procedí a sentarme en mi silla detrás del escritorio. Tres sillas del otro lado de las cuales fue ocupada por uno de ellos, las otras dos permanecerían vacías en ese breve encuentro de voces elevadas.
ARREGLAMOS NOSOTROS SOLOS CON EL PATRÓN
El más grande de físico que parecía un boxeador. Permanecía de pie. Reiteré la invitación a tomar asiento para hablar tranquilos.
-No, no me quiero sentar -estaba nervioso, apurado como un escolar que está aguantando para ir al baño. Su compañero de trabajo miraba hacia atrás para ver que hacia.
-Toma asiento que empezamos a hablar –insistí.
-No. No me siento nada – lo expresaba como un chico caprichoso, continuó –mirá, hablamos con el patrón y llegamos a un acuerdo de $XX.XXX para los tres. Quiere arreglar con nosotros solos para no pagarles a los abogados.
Mi indignación era máxima. Me viene a declarar que con el patrón nos iban a dejar afuera del acuerdo al otro colega y principalmente a mí...
(Continuará)
miércoles, 30 de abril de 2008
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